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Epidemia de bronquiolitis en la Provincia – El HIGA de Junín recibe pacientes por falta de camas en Hospitales del Gran Buenos Aires –

Epidemia de bronquiolitis en la Provincia – El HIGA de Junín recibe pacientes por falta de camas en Hospitales del Gran Buenos Aires –
Personal del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES) Junín intervino durante el fin de semana (27 y 28/5) en dos traslados de alta complejidad.
El sábado el equipo recibió en el Club de Planeadores a un pequeño de 3 años que provino del Hospital de General Rodríguez y el domingo se repitió el mismo procedimiento, también con un niño de tres años, que arribó proveniente del hospital de Lomas de Zamora.
Ambos pacientes padecen las consecuencias de la epidemia de bronquiolitis y fueron trasladados al #HIGAJunín debido a la falta de camas en los hospitales mencionados.
En ambos operativos de traslado intervino el coordinador del SIES Junín, Dr. Maximiliano Gabriel y los ambulancieros Alejandro Bravo, Luis Tifi y Rodrigo Bruvera.
Se destaca también la colaboración del personal hospitalario de la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica.

El Ministro de Salud de la Provincia, Nicolás Kreplak señaló «Estamos ante la peor epidemia de bronquiolitis de la que tengamos registro”, aseguró en ese sentido que pidió tomar medidas para evitar mayores contagios entre niñas y niños, en un contexto en el que hay alta demanda de pediatras.

¿Qué es la bronquiolitis?
La bronquiolitis es una infección respiratoria aguda que ocurre con mayor frecuencia en los meses de otoño-invierno y afecta sobre todo a los menores de 1 año. Puede ser causada por distintos virus; el más común es el Virus Sincicial Respiratorio (VSR). El VSR también causa infecciones respiratorias que pueden ser graves en adultos mayores, como la neumonía.

La mayoría de los niños y niñas con bronquiolitis se curan en aproximadamente 2 semanas.

¿Cuáles son los síntomas de la bronquiolitis?
El virus sincicial respiratorio afecta las vías aéreas pequeñas (inflamación de los bronquiolos), provoca distintos grados de dificultad para respirar y se manifiesta con agitación, tos, decaimiento, dificultad para alimentarse o dormir.

Al no existir tratamientos para el virus (no hay jarabes ni antibióticos), es fundamental controlar que el compromiso respiratorio no afecte la oxigenación normal y asegurarse de que el bebé pueda alimentarse e hidratarse lo suficientemente bien, pese a la dificultad respiratoria, advierten las autoridades sanitarias.